Puedes viajar miles de kilómetros o conocer decenas de personas nuevas, pero el dolor siempre te alcanza en algún momento. Lidiar con esta sensación desagradable es muy difícil, pero más difícil es dejar ir a la persona o la pérdida que te causan esta pena. Porque aunque tratemos de llenar este vacío, el hoyo es muy grande. El corazón es ciego, pero tiene ojos que trascienden la visión normal y que pueden detectar el engaño. No sirve tratar de reemplazar lo perdido ya que en ese espacio sólo habrá cabida para lo que ya no está.
No puedo huir de mí mismo ni mi sufrimiento, así que decido vivirlo y sentirlo de verdad. Ser fuerte no significa no sufrir, sino que es encarar el dolor y hacerlo tuyo hasta que la herida no sangre y se convierta en una cicatriz tan dura que nunca volverá a dañarse, no de la misma forma. La vida es una batalla, una guerra hermosa en la que perdemos y somos heridos, pero que al final de la lucha nos da un gran triunfo: la felicidad.
domingo, 6 de octubre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
Para qué.
Un hombre de mediana edad llega a ver a un doctor. El doctor, antes de revisarlo, le hace algunas preguntas.
Doctor: -¿Por qué ha venido aquí, señor?
Hombre: -Porque quiero vivir hasta los 100 años.
Doctor: -¡Ah, muy bien! Dígame, ¿usted fuma?
Hombre: -No, doctor, nunca he encendido un cigarrillo en mi vida.
Doctor: -Perfecto. Entonces, me imagino que bebe.
Hombre: -¡Para nada! Soy abstemio, me da asco el licor.
Doctor: -Drogas ni hablar.
Hombre: -¡Nunca!
Doctor: -Interesante. ¿Y qué tal es para comer? Me imagino que le encanta la buena mesa.
Hombre: -La verdad, doctor, es que sólo como alimentos saludables y orgánicos, en la cantidad justa.
Doctor: -Mmmm... ¡Ah, pero ya sé! Usted es un galán, le gusta ir de mujer en mujer, ¿o no?
Hombre: -De ninguna manera, soy un hombre felizmente casado y soy muy fiel a mi esposa, aunque rara vez tengamos sexo.
Doctor: -Entonces, una última pregunta: ¡¿PARA QUÉ MIERDA QUIERE VIVIR HASTA LOS 100 AÑOS?!
¿Qué hacemos de nuestra vida?
Nos concentramos tanto en alcanzar metas externas, en la búsqueda de la felicidad en logros materiales que creemos personales, que olvidamos que nuestro tiempo en la Tierra no está asegurado. La única verdad absoluta es que algún día moriremos y cada paso que damos nos acerca inevitablemente a ese final. ¿No es mejor a veces detenerse y disfrutar de lo que tenemos y nos hace felices? ¿Acaso no prefieres tener una vida feliz que un estante lleno de trofeos, bolsillos repletos de dinero o una pared tapada de diplomas? ¿Necesitas recorrer todo el mundo para darte cuenta que tu felicidad no estaba en los lugares, sino en las personas que dejaste en el camino?
Has lo que sientas cuándo lo sientas.
jueves, 3 de octubre de 2013
Sentir.
"Las posibilidades son infinitas, el pasado es sólo uno. Has lo que sientas cuándo lo sientas."
Demasiadas veces hacemos lo que nos dicen que debemos hacer o lo que nos enseñan que es "correcto." Si hay algo que he aprendido en mi vida es que, si somos honestos con los demás y con nosotros mismos, podremos encontrar las respuestas a nuestras preguntas en nuestro corazón. La vida es muy larga para arrepentirnos de lo que no hicimos, y las miles de posibilidades de lo que pudo haber sido serán como un fantasma que nunca te dejarán tranquilo. ¡Escucha tus sentimientos y actúa!
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