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martes, 29 de octubre de 2013

Vida moderna

Es detestable, pero cierto: la vida moderna es un círculo de auto-consumo. Trabajamos para pagar y saciar nuestras necesidades básicas, como comer, vestir y tener un lugar donde vivir. ¿Y para qué? Para estar sanos y bien alimentados para poder seguir trabajando... y seguir saciando nuestras necesidades. Pero el sistema capitalista tiene varios mecanismos para asegurarse que no nos demos cuenta de ésto, o no tan fácilmente. Nos ofrece productos y experiencias que “debemos” tener o vivir. Autos, productos de todo tipo, viajes, cirugías plásticas. Y si con esto no tenemos suficiente, nos bombardea con mejores opciones de vida sólo alcanzables por medio de grados académicos, apariencia física o estatus social. Nuevamente, todo en pos de sacar nuestras mentes de ver la realidad: las vueltas pueden ser más o menos grandes, pero ninguna nos saca del mismo círculo en el que todos estamos atrapados.

Respiramos para no morir, no morimos para seguir respirando...

Hasta aquí parece que todo está mal, pero se puede salir del círculo. Podemos ser dueños de nuestra vida y nuestro tiempo si sacrificamos ciertas comodidades o lujos y vivimos una vida más austera, de tal manera de no tener que esclavizarnos en un trabajo “rentable”, pero que no nos llena. Pero, más importante que eso, si hurgamos en nuestro corazón podremos encontrar nuestra verdadera pasión. Si lo conseguimos, el trabajo parecerá diversión y el dinero que ganemos con éste, un premio. Esa es mi meta y espero que lograrla inspire a más personas a luchar por conseguir las suyas. Ese sería por supuesto un gran premio adicional.

miércoles, 26 de junio de 2013

Otra marcha...

Sí, otra marcha más en nuestro querido Santiago de Chile, por Educación "gratuita y de calidad." Si los movimientos sociales realmente quisieran lograr eso y no sólo candidatearse como diputados u otros cargos públicos, ya habrían cambiado la cosa, ¿no?

miércoles, 5 de junio de 2013

Racismo y antisemitismo encarnados

En nuestro experimento Cero Aporte tratamos de transgredir de a poco las normas de lo correcto. Esta vez ironizamos sobre la situación del comediante chileno Murdock, un lagarto naranjo conocido por sus rutinas humorísticas basadas en la homofobia, la xenofobia y el antisemitismo. El resultado es Burdock, el renacuajo neonazi.


miércoles, 29 de mayo de 2013

El falo anulador

Con la exagerada cantidad de candidatos presidenciales ansiosos por asumir el Gobierno de Chile en 2014, muchos simplemente no nos sentimos representados por ninguno. ¿Qué mejor entonces que anular nuestro voto usando un pene? ¡Anula con la tula!

lunes, 27 de mayo de 2013

La verdad de Michelle Bachelet

En esta nueva edición de Cero Aporte: Aporta traté de dilucidar que fue lo que de verdad hizo Michelle Bachelet el 21 de Mayo, cuando se ausentó de la cuenta pública. Mi actuación va mejorando de a poco.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Entrevista a Michelle Bachelet

Casi 4 años fuera del Gobierno de Chile y no ha dicho nada de relevancia. En Cero Aporte decidimos hacerle las preguntas que todo el mundo le quiere hacer y ella no ha respondido. Este es el resultado.

martes, 21 de mayo de 2013

La Marcha de los Ojos Rojos

Este Sábado 18 de Mayo de 2013 se realizó en Santiago de Chile una marcha a favor de la legalización de la marihuana, específicamente del autocultivo de esta yerba. Cámara en mano asistí a la protesta, llamada "Cultiva tus Derechos", y grabé algunas escenas de la misma.

Estoy completamente a favor de la marihuana, pese a que mi consumo de la misma es mínimo y se reduce sólo a piteadas esporádicas cuando alguien "saca uno." Creo firmemente que el uso de drogas duras (cocaína, LSD, crack) se reduciría exponencialmente si se permitiera que cada persona que quisiera cultivara sus propias plantas de cannabis sin temor a ser encarcelado. El narcotráfico es lucrativo porque los consumidores de drogas no pueden acceder a esta de otra manera, o si lo hacen, se arriesgan a altas penas de cárcel.

La protesta convocó a más de 50 mil personas que piensan como yo. La actividad se realizó en total tranquilidad, posiblemente porque todos estaban "volados." Aún así, sirvió para demostrar que la gente que consume marihuana no es conflictiva y tiene claro que luchar por sus derechos y su libertad es fundamental. Espero que Chile, que se ufana tanto de estar encaminado a convertirse en un país del Primer Mundo, sea también el pionero en legalizar el autocultivo de cannabis.


lunes, 20 de mayo de 2013

Nos pusimos políticos

Interesado en crear consciencia sobre los temas que importan, junto a mi compañero de Cero Aporte creé el siguiente video, informando sobre las virtudes más trascendentales de nuestros candidatos a la presidencia de Chile.


jueves, 23 de agosto de 2012

Indignaos 2: la de verdad


Estoy indignado, y no porque un viejo de mierda francés escribió hace un tiempo un ensayo best-seller sobre el tema; sino más bien por ver la falta de inteligencia y salvajismo que se ha apoderado del mundo que me rodea.

Me violenta recordar cómo miles de jóvenes protestaron y salieron a marchar tras Camila Vallejo, la maquivélica y sexy marioneta de un partido político avinagrado e inconsistente, sólo para dar una vuelta en 360 grados y volver al mismo lugar del que partieron, pero en una situación aún peor y en la que los cambios brillan por su ausencia.

No puedo sino asquearme al ver cómo en un año se destruyó la poca Democracia que había en Chile para dar paso a una “Ley de la Selva 2.0”, en la que los que más destruyen, queman, saquean y se cagan en el Estado de Derecho son quiénes consiguen más rápido soluciones a sus demandas, mientras que los ciudadanos de a pie seguimos trabajando para pagar estos arreglines con nuestros impuestos.

Víctimas de una clase política muy al estilo de la Cosa Nostra, en la que el dinero, el poder y la codicia mandan sobre los colores y las banderas; pero conscientes de que vivir en armonía requiere de no sólo hacer valer nuestros Derechos (esgrimidos por grupos de extremistas muy seguido cuando perjudican sus intereses), sino también cumplir nuestras Obligaciones al marco de la Ley; nosotros, la clase media y baja, estamos condenados. Y no porque no haya nada que podemos hacer al respecto; mal que mal vivimos en un país democrático. Sucumbimos fácilmente a palabras bonitas, ex-presidentas con alta aprobación o recuerdos amargos de años pasados, y nos escudamos en estos pensamientos para seguir votando por los mismos frescos de raja. Tememos al cambio, y pese a que muchos eligieron a un Presidente de Derecha para que pasara algo nuevo, a la primera de cambios todos lo reprueban, dejando de manifiesto no sólo una falta de memoria o consecuencia abismante, sino lo bien que lo hicieron quienes gobernaron los 20 años anteriores para lavarles el cerebro.

Sé que mi indignación anónima no sirve para nada. Negro veo el futuro a merced de las futuras generaciones, ahora con capacidad para votar pero no para pensar. Fácil les resultará a los mismos delincuentes / políticos convencer a estas masas de reelegirlos, para llevar el país, nuevamente, a sus cuentas corrientes e inversiones en el extranjero. Es cosa de hablarles en simple, sacarse fotos con la señora Gordis o con la Vallejo y esgrimir conceptos como “gratis y de calidad”, “revolución” o “Movimientos Sociales” para metérselos al bolsillo.

Estoy indignado, pero con razón, no como los españoles que se juntaron a acampar en Madrid o los que se sentaron alrededor de Wall Street buscando un sentido para sus vidas. Estoy indignado porque veo cómo todo se va a la mierda, pero a la vez esperanzado de que alguien en algún lugar de mi Chile querido piense, al igual que yo, que se pueden cambiar las cosas, y no a la manera que ya se ha impuesto como modus operandi de los mal llamados “Movimientos Sociales”, cuya escalada de violencia en busca de mayor notoriedad sólo puede terminar en terrorismo o guerrillas tipo “Primavera Árabe”. Espero que si existe esa persona sea más bonita y socialmente mejor posicionada que yo. Así, tiene público asegurado.

martes, 1 de abril de 2008

Ojo con Amango

Hace tiempo que no escribía, más que todo, por el hecho de que sentía que no tenía nada que decir. Bueno, quizás, es así y simplemente me cuesta, aún, aceptarlo del todo. Pero mientras este pensamiento no terminé por dejarme sin dedos para escribir, tengo que hacer este pequeño comentario.
Hace un par de meses, durante la transmisión del Festival de Viña (por cierto, ¿soy el único que odia a Sergio Lagos?), vi algunas veces una propaganda de la revista Tvgrama que, dentro de sus contenidos, destacaba un poster doble con, no recuerdo, quizás Lucerito o Yuri, y Augusto Schuster, uno de los protagonistas de la serie juvenil más asexuada de la televisión: Amango.
No, no voy a ser otro más de los que se burlen del gordito de la serie, del que leí en LUN que era objeto de muchas burlas. Más que de él y sus senos (que dejan mal paradas en ese sentido a las protagonistas femeninas del programa), o de la carencia de cejas del pequeño pianista de susodicha producción; me molesta de sobremanera, y no temo represalias al decirlo, el "galán" de Amango. ¿Por qué? Les diré porqué.
Sin ningún interés en adentrarme en la vida del chico éste, no tengo certeza de qué edad tiene; aunque por su poco viril voz me arriesgaría a decir que no sobrepasa los 15 o 16 años. Por lo mismo, dentro todo esto de mi suposición, él debió haber nacido entre el año 92, 93. ¿Y qué pasaba en esos años? Pues creo que no hace falta decir que nuestro país apenas se recuperaba de las secuelas de 17 años de dictadura militar impuesta por un monstruo de bigotes y uniforme grises como el smog. Entonces, ahí hago una pausa y me remonto a los años 40, más específicamente a 1947, a dos años del fin de la Segunda Guerra Mundial. En ese año, o incluso después, y ya volviendo a nuestros días e inclusive proyectándome a 50 años más en el futuro... ¿algún judío le pondría Adolfo a alguno de sus hijos, en honor, porqué no decirlo, a nuestro querido nacionalsocialista autor del Holocausto e inspirador de muchas películas hollywoodenses ganadoras del Oscar? Yo creo que no.
¿A dónde voy con todo esto, ya volviendo a nuestro personaje de Amango? Quizás el lector inteligente ya lo haya descubierto: los papitos de este cabro estaban con el Sí. Y en un ejercicio de memoria -no imaginación-, recuerdo a un mocoso crespito y de voz femenina que le cantaba, al son de su guitarra, haciendo duo con la Paty Maldonado, el feliz cumpleaños al Tatita (como le decía de cariño). Un niño que ahora maduró (menos su voz), y se las da de Casanova de prepúberes en Canal 13.
¡Hasta cuándo! ¡Basta ya, señor Pinochet! ¡Déje a este país tranquilo de una vez por todas! ¿O acaso le basta con todo lo que hizo, que ahora, desde el Infierno, nos manda a sus tocayos-esbirros para seguir torturándonos? ¡No más!

Así que, ya lo saben. Amango oculta secretos, y éste es sólo uno de ellos, posiblemente el más limpio. A cuidarse y a estar atentos, que nuestros hijos pueden estar expuestos a la maldad más nociva, escondida tras cándidas canciones y rostros sonrientes de niñas santas y niños que no parecen tener pene.

Ah, por cierto: ¡Muerte a Augusto Pinoschuster!

domingo, 4 de noviembre de 2007

Lagos, Transantiago y Bachelet.

Se comenta en todos lados la decisión del ex presidente de no asistir a la junta del consejo o qué se yo del Transantiago; mandando una carta en cambio, donde se adjudicaba la responsabilidad sólo del diseño del dichoso plan, pero no de la implementación. Y el pelado tiene razón: sólo es culpable del pésimo diseño de esta huevada que estaba destinada a cambiarle la cara al transporte público capitalino, y qué sólo logro cambiarle la cara a los millones de chilenos que nos vimos, de la noche a la mañana, sin micros y con un metro más abarrotado que bus de la India.
Pero, si el corrupto de Lagos no tiene la culpa, entonces, ¿quién? Pues la Gordis. Bajo su “gobierno” (si es que los académicos de la lengua me perdonan por usar erróneamente el término), aparte de todas las otras cagadas que han sucedido, se implementó el Transantiago. Y cómo se implementó. Los empresarios se pasaron por la raja toda ética, guardando sus gigantescas flotas de buses y sacando 2 a 3 micros cada hora. Los bancos, ni se vieron. Y, la famosa e internacionalmente reconocida empresa Sonda, encargada de los GPS (que aún no funcionan) y de cuánta maravilla tecnológica se prometió hace ya dos años, se arrancó con la plata, dejando el contrato arrugado dentro de algún basurero, con evidentes marcas de haber sido usado para limpiarle el culo a un ricachón hindú.
Me pregunto a mis adentrores… ¿de qué sirve ser presidente, si no tienes ninguna influencia sobre lo que pasa en el país; y, más aún, con contratos firmados con tu mismo gobierno? Bueno, eso queda para la Gorda. Ojalá se le ocurra pensarlo un día. Por mientras, los capitalinos seguimos timados.

PD: aunque no sea responsable de la implementación, Lagos vale callampa. ¡No a la reelección!

martes, 21 de agosto de 2007

Lo anti-ético del “Sueldo ético” (o “Los curas culiao’s y sus huea’s”).

Cortito. Hace algunas semanas vengo escuchando que por todos lados se habla del famoso “sueldo ético”, que las desigualdades sociales, que la injusticia, que la cacha de la espada. Y yo miro a Monseñor Alejandro Goic, el impulsor de toda esta discusión, y luego oigo a Fernando Montes, sacerdote Rector de la Universidad Alberto Hurtado, institución donde estudia mi polola, avivándole la cueca al otro cara de vampiro, y pienso… ¿qué rechucha se creen los conchas de sus madres? Mientras el primero se pasea de un lado a otro en Mercedes Benz con chofer, vive en una mansión de allá arriba del cerro, con mayordomo, chef internacional personal y todas las otras comodidades que el 1% del sueldo de cada gil que le cree a la Iglesia puede comprar; y el otro hijo de puta, que sube el arancel de las carreras 300 lucas todos los años, no le da beca a nadie y aumenta los cupos de las carreras hasta hacer que en las salas no quepan ni los profesores… Osea, discúlpenme, pero quienes menos pueden hablar de huevadas éticas, son ellos. Y para que llenarme la boca con todas las demás chanchadas que han hecho a costa de Dios y el miedo y la culpa que provoca, a lo largo de dos mil años a la fecha. Putos pedófilos, maricones, caras de raja y vagos. Burgueses infames ocultos tras una fachada de castidad y votos de pobreza. A mí me gustaría ser pobre como ellos. No trabajaría más.
El Mercurio miente, y, adivina: la Iglesia también.

martes, 27 de marzo de 2007

Rodéame, gordo.

Se celebra en estas fechas la gran fiesta de la infamia nacional: el 59º Campeonato de Rodeo. Centenares de patriotas se agolpan en la medialuna de Rancagua, ansiosos por que comience el show. Fieles exponentes del macho chilensis promedio del lugar se destacan entre cabezas canosas cubiertas por chupallas de 100 lucas. Por ahí anda el Kike Morandé (“Francisco Javier Morandé Peñafiel”, como le saludan sus compañeros de banca); y más allá camina con prestancia hacia su caballo el ex presidente de Copec, don Felipe Lamarca.

Aunque se vislumbra uno que otro huaso de tripas fermentadas de vino barato y pobreza en el semblante de poco más de 30 puntos de CI; la mayoría de los concurrentes al evento destilan poder y dinero en sus movimientos, actitudes y apariencias. Las panzas whiskeras, la cicatriz del bypass bajo el cuello rojo al aire, las botas típicas importadas de Italia, el vozarrón cigarrero en una risa nauseabunda. Los ojos fijos en las promotoras de Cristal (cerveza que promueve bandas pencas, partidos violentos y maltrato animal), el pantalón apretado, el pene por siempre fláccido. Sí, ellos son los del 5 % más rico del país y no temen enseñárselo al mundo. Ésta es su fiesta; aquéllos, sus amigos. Están en familia, y éste es su circo.

Sueltan al novillo; expectación en el ambiente. El animal, indefenso e ignorante de lo que le espera, se muestra tranquilo. El placer de verlo así logra que más de alguien en las tribunas evoque vivencias zoófilas de antaño en el fundo, y casi logre levantar el miembro. Casi.

Aparecen los valientes jinetes. Son dos, montados en sus caballos trabajosamente peinados, de crin reluciente y andar majestuoso. Se oyen varios aplausos, algunas reverencias. Una que otra mirada fugaz empresario-jinete, a lo Brokeback Mountain. Y empieza la función. Los caballos son azotados y/o clavados con espuelas afiladas, empujados como marionetas infernales hacia el tierno novillo, que instintivamente comienza a rechazar las embestidas de las víctimas-victimarios.

Finalmente, tras varios minutos de una persecución implacable, la cría vacuna es golpeada contra la madera de la medialuna. La frustración de los jinetes se venga con gracia, a juicio de quienes los observan. Una y otra vez el animal choca contra las tablas; una y otra vez las risas y aplausos del público retumban en sus oídos que comienzan a sangrar por los traumas internos producto de los golpes. Entonces, lo dejan ir. Confundido, herido, queda a medio metro de la pared que tantas veces estrelló en tan poco tiempo. Se queda inmóvil.

El jolgorio es acallado por la excitación de todos los presentes. Miles de almas negras neoliberales penden de un hilo. Es ahí cuando el presidente de la Federación de Rodeo Chileno, Vicente Caruz Middleton, hace su entrada magistral. El poncho, el sombrero, el atuendo de dueño de fundo que tan elegantemente viste; desvían las miradas del sangrante novillo, y le dan a la escena una atmósfera que recuerda las Olimpiadas de los años 30 en Alemania (por alguna extraña razón). Entonces, ocurre.

Gonzalo Vial Concha (de su madre, seguro), precedido de una leve inclinación de cabeza que su padre, Gonzalo Vial Vial, dueño de Agrosuper, le hace desde las tribunas; clava los muslos de su caballo por vez final. Su pareja (en el amplio sentido de la palabra, quizás), Francisco Lamarca, hace lo mismo por su lado. Las vísceras del novillo estallan bajo la presión y las astillas de sus costillas rotas contra las tablas. Los caballos, una vez más, han cumplido la misión que sus dueños, sedientos de sangre y hombría, les han obligado a cumplir.

Pese a las serias heridas que presenta el novillo, su cuerpo no cae. Poseído de una fiereza y valor que no tiene ninguno de los hijos de puta que rebalsan las tribunas de aquella medialuna; retorna orgulloso a su corral. No les dará el gusto de verlo morir, aunque también le gustaría no darles el gusto de comerse sus gónadas en el asado final.

Guardado el agonizante animal, el espectáculo ha finalizado.

El rodeo chileno, patética adaptación de la costumbre española, y triste plagio de la gringa; es una tradición nacional que nos muestra lo imbécil de nuestra cultura y nuestra gente. Siempre se llama a rescatar las tradiciones de nuestra mierda de pueblo, pero particularmente ésta, no muere ni muestra señales de alguna vez desaparecer. ¿Se han preguntado por qué?

Sin más... “rodeos”, les voy a decir porqué: porque mueve plata, y los que en este país la tienen y la mueven por nosotros (pero no para nosotros), son las que la manejan aquí. La razón en particular de eso, bueno, no la sé con certeza. El placer o la cara de raja patológicos para llamar “un deporte sano” o “una tradición noble” a esta infame y arrogante muestra del poder de nuestra aristocracia, me parece más digno de análisis de un siquiatra que de mi moral y mi lógico raciocinio.

En fin, la cosa es simple. Sé que la mayoría de quiénes reaccionan ante estas líneas son de derecha dura (no intelectual, sólo dura, de cerebro tullido); pero para los que piensan, sienten y se resisten ante el abuso de poder de cualquier tipo, llamo a boicotear esta mierda de tradición-deporte-onanismo-perverso. No es posible que en una sociedad que se llame avanzada, con miras al Primer Mundo, se siga fomentando y auspiciando una costumbre inhumana, sádica e irracional. ¿Acaso no basta con soportar que sólo los ricos tengan justicia, privilegios y buena vida? ¿No es suficiente explotar a los pobres animales de consumo humano, sino que, además, hay que torturarlos? ¡Pico con eso! Los conquistadores torturaron a los indios, los criollos a los esclavos, los patrones a los campesinos, los empresarios a sus trabajadores, los milicos a pobres hueones que no tenían nada que ver con los que se mandaron las cagadas en la UP; y los fachos conchas de sus madres aspirantes a dueños de fundo a pobres novillos y caballos.

¿Esa tradición queremos dejar en nuestro país? Si hasta hoy ellos han sido los impunes victimarios, ¿qué nos hace pensar que, si se les para la raja, los próximos no serán ustedes o sus hijos?

¡No a Agrosuper, no a Cristal (CCU, lámeme el vergasio), no a la Federación de Rodeo Chileno, y a quemar la puta medialuna de tres millones de dólares de Rancagua!

Amén, culiaos.


Nota: todos los personajes, cargos y datos son reales.
Nota 1: actualicé esta columna al 2007, originalmente publicada el 2006 en kultura.cl

lunes, 26 de marzo de 2007

Rodeo en Chilevisión.


Quiero usar este medio para mostrar mi absoluto desacuerdo con la exhibición del torneo de rodeo en Chilevisión. Desde siempre me sentí privilegiado por haber nacido en este país; vivir en una nación donde no había guerrillas, narcotráfico a destajo, terroristas, corrupción a raudales y un montón de otros males que aquejan al resto de la región y al mundo. Sin embargo, adolecemos de grave un problema, el maltrato animal; que deja bien en claro que el “desarrollo” que ostentamos ante los demás, no es sino sólo una palabra que hincha pechos, pero no corazones.
Que el flaite de la esquina se sienta bacán porque su pitbull ha matado a cinco quiltros en la última semana, o que el dueño del purasangre se vanaglorie del trofeo que uno de sus jinetes ganó reventándole las entrañas contra la pared a un novillo; son distintas caras de un problema transversal a nuestra débil cultura para con los animales.
A los niños se les enseña que comerse los vegetales en su plato hace bien, pero se les recompensa todo lo bueno que hacen con una “cajita feliz” o un combo, y vamos tirando más vacas y cerdos al matadero parea hacer hamburguesas, continuando la cadena de “producción animal” que manejan grandes holdings, que deforestan hectáreas completas de bosques nativos y contaminan millones de litros de agua potable para criar y matar ganado como si estuvieran haciendo galletitas. Todo para seguir alimentando una población cada vez más obesa y enferma, que suda colesterol mientras devora el asado de cada fin de semana. Y el caballo en la feria lleno de cicatrices acarreando un carro, y el león del circo rasca sin dientes ni garras se orina de miedo ante un público de niños que creen que eso es divertido, y en la tele un montón de empresarios con sombrero y poncho caros aplauden cada vez que las costillas de un animal impactan contra una pared de madera... y nadie haciendo nada por evitarlo. Es más, un canal estatal cubre el evento en horario familiar y lo anuncia con bombos y platillos, “la fiesta del deporte”. Qué bueno que no sea el deporte blanco. Así no se le notan las manchas de sangre.

Ésta es una carta que acabo de mandar a los diarios. Ojalá alguno la publique, aunque lo más probable es que no lo hagan. La infamia genera plata. Igual me gustó esto de tirarme contra los hijos de puta estos fachos patrones de fundo y la manga mono-neuronal de mi patria. Es que no puedo creer que algo tan brutal e innecesario sea considerado tradición y, más aún, “deporte”. Bueno, entonces Chilevisión después va a transmitir golpizas a travestis y vagabundos por “equipos” de neonazis, ya que ese va a ser el nuevo deporte de shilenos para shilenos. Es que el mongolismo patrio no tiene límites…

lunes, 12 de marzo de 2007

Transfracaso.


Lo que más me dolía de toda la reforma del transporte público de nuestra ciudad era, más que nada, el no poder viajar por la módica suma de 200 pesos de un lado a otro sin problemas. Pero, sinceramente, sentía que era una gran obra que beneficiaría a todos quienes eran insultados, asaltados, abochornados y muchos “ados” negativos, en las putas amarillas. Sí, me gustaba el cambio, el cómo sonaba eso de los 90 minutos para hacer hasta 3 trasbordos gratis, y Bam Bam hablando con el viejo turnio que le preguntaba “Iván, ¿y cómo llego ahora a la pega?” y todo lo demás. Si uno ahora podía ir al centro, pagar una cuenta y volver a la casa sólo por $380... ¡y legalmente! Qué cosa más bonita, Señor...
Pero no.
Que quede claro, en todo caso, que no le voy a echar toda la culpa a la Concertación. No, si eso es de gil. Es una huevada de ser chileno y vivir en Chile. ¿Cuándo va a resultar algo en este país? La incultura, el mongolismo y la falta de respeto a todo y todos crónica, es endémica. Cómo no iba a serlo, si por nuestra sangre corren los peores genes. Somos hijos de españoles de la peor calaña, de esos que por su hedor y/o malas costumbres los metieron en un barco y de una patada en la raja los mandaron a América a hueviar. Y, por otro lado, de mapuches. Mejor dicho, de mujeres mapuches violadas hasta el cansancio porque sus hombres no las pudieron defender. Osea, de mapuches cagones, porque los mapuches a fierro, esos que pelearon hasta morir, nunca se mezclaron, y su descendencia sigue pura y bien viva en el sur. Y más encima hay “neonazis” chilenos. ¿Raza aria? Querrán decir raza agria, los pelados imbéciles.
Igual, mi idea no era molestar por molestar, sino que la cosa es bien seria. ¿Hasta cuándo chucha se limpian el hoyo con la gente, los conchas de su madre? Que “comparte tu Metro cuadrado”, que “levántate un poco más temprano”, que Iván levanta el pulgar y sonríe con risa que parece que le armaron en Photoshop... ¡Qué culia’os más grandes! No hay micros, hueón. Está bien, descongestionaron Santiago, el aire está mucho más limpio y casi no hay ruido en las grandes Alamedas, eso no se los discuto. Pero anda a subirte a una micro en la hora punta, en un troncal. Y a ver si te podis bajar después. Es una odisea viajar en esta cagada de ciudad. Comparan el Metro con el de Tokio, y las micros con las de las grandes capitales europeas... si estuviera allá, no me importaría, pero esto es Santiago. Vivir con eso ya es una mierda, y salen con esta locomoción que es peor que todos los atentados terroristas juntos. Un atentado, más encima, por el que tenis que pagar. Y la Bachelet, el maricón de Lagos y el corrupto de Navarrete (el pololo de Marinakis) lucrando a destajo, conducidos por choferes y custodiados por guardaespaldas, ajenos a las largas esperas en los paraderos, a los manoseos y cartereos en “micros” llenas, y a la moda que se impone en las calles cualquier día de la semana: quedar tirado de las 8 de la tarde en adelante.

P.D.: en serio, chiquillos, ya salió fome el chiste. ¿Cuándo empieza el Transantiago? Digo, el de verdad, ese que nos prometieron. ¿Cuándo, ah?P.D. 1: Hijos de la gran puta, una hora esperando la 406, 407 y 402 en San Pablo a las 1 de la tarde viernes. Y a la misma hora la 105 en Gral. Velásquez. ¿Qué chucha?P.D. 2: Hablan de “manoseos” en el Metro los muy hueones. Yo viaje en Metro a las 6 de la tarde y es imposible no puntear ni ser punteado-manoseado-“teteado”-y-sobaqueado si compartis tus cagones centímetros cuadrados de espacio con otros 8 giles, ¿no les parece?


jueves, 11 de enero de 2007

Transantiago: la moda de la infamia llegó al transporte.


No voté por Lagos, ni por Frei, ni menos por Aylwin. Pa’ que hablar del Ceniza. Y, aún así, he venido pagando la recagada de nacer en este país de mierda güitreado al final de un continente peor, dominado por una clase política corrupta, cara de raja y maricona.
La política del “cagar, cagar, salir a legislar” que se ha impuesto en esta basura transnacionalizada, parodia de país tercermundista, que llamamos Chile; es pan de cada día y la podemos ver en todos los aspectos de esta, dicho sea de paso, bosta de sociedad: proyectos de intereses económicos que pisotean patrimonio cultural y ecológico (construcciones en Valparaíso, mineras privadas y estatales en el Norte, centrales hidroeléctricas en el Sur y, escandalosamente, Pascua Lama); judiciales (reforma de la Justicia... ¿qué justicia, hueón?); económicas (pico en el ojo con los excedentes del cobre, movilidad social irrisoria, elites que se llevan el mejor pedazo de la torta); y de orden cultural (¿existe la cultura en Chile?... la cultura del “cagaste te mandó saludos”).
No conformes con todo este chorreo de heces que nos hacen vivir a diario, más encima a estos hijos de puta se les ocurrió la idea que sería el acabose en vías del Bicentenario: el Transantiago; modernización del transporte urbano que promete y promete, y que ya para este 10 de Febrero nos la va a meter sin la más mínima lubricación. Porque a nuestro ultra aprobado Pelado Lagos no le bastó con darle pega en el gobierno hasta al viejo que le lustraba los zapatos a su tío en tercer grado, ni con reírse en la cara de la única jueza que intentó frenar un poco a su patuda familia y coalición política. No, a este concha de su madre se le vino la genial idea a la cabeza de “mejorar las micros” (seguramente mientras se rascaba el intestino grueso por dentro con su archiconocido dedito). Pero no era cualquier mejora. Era de esas mejoras que más le gustan a él y a toda la manga de garrapatas encaramadas en los hemorroides de la política chilena; un proyecto con hartas infografías en 3D y gráficos y el Bambam y toda esa basura que por debajo esconde a multinacionales dispuestas a todo con tal de dejarnos sin un solo peso.
Voté por la Piggy culia’ porque con Hirsch no ganamos ni el “siga participando”. Tuve la esperanza de que en algún momento esta huevada se iba a desinflar como tantas otras cosas ya lo han hecho en su minuto (puente para Chiloé, reforma de la Salud, etc.), pero veo que ni la ineficiencia de la “Gordis” ha truncado un proyecto sostenido sobre millones de dólares que empresarios con acentos indefinibles van a estrujar multiplicados por mil de nuestros bolsillos.
No queda más que despedirse de nuestras amarillas, en las que un chofer gruñón nos puteaba por usar el pase escolar, pero otro día nos salvaba llevándonos por $200 de vuelta de un carrete. No más micros con olor a vómito y ventanas abiertas en invierno y cerradas en verano. En las calles sólo veremos esas huevadas feas blancuzcas y más lentas que tortuga con Parkinson. Pagaremos con el ÚNICO medio de pago que habrá, unas tarjetitas de corta duración que deberemos reemplazar constantemente, desembolsando luca tras luca. Viejaremos en Metros y buses llenos hasta las ruedas, en los que no hay cortinas para tapar el sol, ni ventanas que se puedan abrir para que salga el olor a tufo de tumulto apretujado. Deberemos esperar horas en los paraderos para poder tratar de meternos en una de estas latas de sardinas. No veremos nunca a nuestra familia, porque vamos a tener que salir más temprano de la casa para no andar atrasados, y llegaremos a la hora del pico porque no podíamos venirnos. Ah, y lo mejor: vamos a tener que pagar más por esto.
Y en algún lugar del mundo, Lagos, la Chancha, el Bambam y una manga de empresaruchos brindarán, cuando den las 12 del 10 de Febrero y comience el Transantiago. Total, ellos tienen auto. Y, claro, mucha plata para la bencina. ¡Salud!

PD: ¿Un mimo encabeza la nueva campaña del Metro? Eso se llama abaratar costos en publicidad.

martes, 19 de diciembre de 2006

Navidad y eso.


Si Jesús existiera, no estaría para nada feliz de celebrar su cumpleaños endeudado. Aunque, claro, esa es una observación superficial cuando parece que lo único importante y de peso (y $) es comprar hasta que la billetera se caiga a pedazos y las tarjetas de crédito se derritan en las manos de vendedores a comisión que sonríen con verdadera felicidad; por ser los únicos que ganan en serio en estos días.
Y aunque podría darme la lata de comentar este tema más a fondo, con entrevistas e invitados, sería redundar en algo que ya muchos han querido decir, pero no lo han dicho con sus verdaderas palabras: la gente es tonta. Huevona, mejor dicho. Mide su valor en moneda nacional o extranjera, y se estresa por demostrar su existencia ante sus seres queridos, mediante regalos “personalizados”, que curiosamente son producidos en serie por pequeños niños asiáticos sumidos en la desnutrición, aunque ricos en espiritualidad no comercial.
Pero, claro, es difícil pedir al vulgo que no se gaste -en el sentido amplio de la palabra- por consumir y regalar, y consumir, y quizás regalar... no sin antes consumir. Difícil si vez que la mayoría es católico, religión que implica mirar con cierta pasión al Vaticano; ciudad sagrada donde adoran a Dios, la Virgen y a Cristo. Ah, y a los millones de kilos de oro y joyas preciosas ganados en dos mil años de infamias varias que hacen palidecer (aunque ligeramente) al Señor Bush (‘jo de buta) y a los judíos. Osea, ¿le podemos decir a los católicos que no consuman? ¡No pue’!
¿Y el resto del mundo, por qué consume? Quizás lo hueón se pegue, qué se yo. El imperialismo capitalista tiró la mierda con cañón, chorreando a todo el mundo. La tifus del consumo se espació como la peste negra en la Edad Media y, ya ven, hasta los niños japoneses se sientan a ser punteados en el regazo de un viejo con barba falsa y traje patentado por Coca Cola.
Bueno, nada de lo que diga ayuda a nadie, así que filo. Si hasta yo voy a tener que echarle la mano a la chauchera para que no me digan cagado.

En fin, ¡Feliz Navidad!

PD: ojalá el Viejo Pascuero le lleve una bomba atómica de regalo a Bush y en el camino se le caiga sobre Israel y lo haga mierda, pero que tenga otra guardada de repuesto y se lo lleve de todas maneras al presi gringo, y cuando éste abra el paquete, la bomba se active y mate al muy culiao’. Esa sería una Navidad de puta madre.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Perdió el Colo, se murió el viejo... me gano la Polla Gol y quedo listo


Estaba saturado de ocio y terminé aquí. No sé qué sentido tiene tener un blog, no soy muy constante escribiendo; mi último diario de vida murió de inanición y mi agenda está a borde de una huelga de hambre seca. Debe ser eso de querer ser escritor y que “todos los escritores tienen uno” y qué se yo. Creo que no es una buena forma de comenzar un blog. (Recordarme borrar este párrafo).

Amigos y amigas (¿tengo amigas?... he progresado... ah, no, es sólo un decir... eso del país integrador y la huea’; no hacerlo sería como reconocer que soy antisemita... que no lo soy... ejem...), bienvenidos a mi blog. Aquí van a encontrar la misma mierda de siempre -ALTERNOgay, ALTERNO, una que otra columna de crítica u opinión-, pero potenciada de cierta forma porque, ojo, ahora es un blog, onda ya no es una página (ufff, tan de los 90, qué out), sino que es una cosa realmente cotota, tecnológica, conectada al mundo de los escritores y la farándula de internet. Me subí al carro de la revolución, del triunfo; no como los ahueonaos que se cambiaron de equipo sólo porque pensaron que el Colo iba a ganar la copa esa que ni sé cual era, pero que parecía importante. Eso si que es ser penca. Y flaite y kuma y doble estándar... chileno, al fin y al cabo.
En todo caso, si por casualidad llegaste a este blog y no sabes quién soy, genial, “la misma mierda de siempre” vendría a ser como “lo mejor que he leído en mi vida”; si ese es el caso, agradecería un buen comentario posteado con cariño para este servidor de la Humanidad; si no, te agradecería te abstuvieras de comentar cualquier cosa negativa, contener esa ira, entrar a http://eduardohernandez.blogspot.com y hacer mierda su blog. Por ganarme el nombre.

Bien, creo que eso es todo por ahora. Una bosta de ñu, pero al menos sirve para no tener mi página de inicio vacía y triste. Como yo, el payaso que ríe por fuera, y por dentro llora. Un payaso sin Valium. Un payaso con varicocele, muelas cariadas y hongos en los pies. Pero que ríe por fuera, y si por dentro llora, ¿qué pico importa? Porque es un payaso al final el culiao’. ¿O acaso uno paga su entrada pa’l circo para ver a un hijo de puta llorando? ¿O para enterarse de sus problemas? No, uno va al circo a deleitarse con el show, las luces, los payasos y los animales con cicatrices, sin dientes y desnutridos; con valientes domadores que hacen que un ex-fiero león ande en dos patas para el público, y lo monte de vez en vez en las penumbras de su remolque, soplándole la nuca con aliento felino. ¡Oh, el circo! ¡Oh, los payasos, que ríen por fuera...